Mackenyu

About Me


Nombre del PJ: Maeda Mackenyu.
Nombre: Maeda Mackenyu.
Fecha de nacimiento: 16/11/1996.
Subgénero: Alfa Puro.
Aromas: Metal y bambú.
Aroma destinado: Agua de mar.
Altura: 1,80.
Ocupación en el club: Proveedor.
Ocupación fuera del club: Heredero de una rama de la Yakuza.
Orientación sexual: Bisexual Hetero.


About Him


Nombre: Tokugawa Kenshin
Numero de vidas: 2
Subgénero: Alfa Puro.
Aroma: Metal
Aroma destinado: Agua de mar.
Descripción física: Un imponente lobo completamente negro con un parche de color blanco en el ojo derecho, su longitud es de 1,95 y una altura de 1,10.

Story


Desde que nací me nombraron heredero de la rama de mi familia, el primer varón, el primogénito, el elegido son alguna de las formas con las que se referían a mí. Pero no era verdad, tenía dos hermanas que lo hubieran heredado todo si no fuera por mi nacimiento, no fui consciente de lo mucho que les importaba hasta que ya fue muy tarde.Mi infancia estuvo llena de lujos, caprichos, comodidades e incluso una familia presente en mi vida, solo tenía una obligación que era estudiar y entrenar. Desde que cumplí los 3 años empezaron las clases privadas, varios profesores venían a diario para impartirlas. A partir de los 5 aparte de las clases me pusieron un entrenador personal que me ayudaba a esculpir mi cuerpo a la vez que me instruía en el uso de la espada, más concretamente en la katana arma tradicional de mi familia. Como si eso no bastara también me enseñaban diversas artes marciales preparando así mi cuerpo y mi mente para la vida que estaba destinado a llevar.Aunque desde fuera pareciera unas obligaciones un poco excesivas, para nosotros era el día a día y no veíamos nada especial. La rara era mi hermana mediana que solo tenía que ir a clase, pero no tenía entrenador ni estaba obligada a aprender artes marciales, en aquel entonces sentía celos de ella, pero ahora sé que era la más desgraciada de los hermanos.Mi padre siempre seguía de cerca mis progresos al igual que el de mi hermana mayor ya que ella recibía el mismo entrenamiento que yo solo que empezó 5 años antes. Después de que ella cumplió los 12 se la empezaron a llevar varias noches por semana, en ese momento no sabía a donde se la llevaban, pero al día siguiente siempre estaba dolorida y con diversas heridas o moratones, incluso en alguna ocasión herida de gravedad.Ella siempre fue cariñosa conmigo llegando a esconder su dolor para que no me preocupara y nunca me quiso contar que sucedía cuando se la llevaban, ahora entiendo que solo quería proteger mi inocencia el tiempo que pudiera.Los años pasaban sin muchos cambios, la relación con mi hermana mediana se había vuelto más distante a causa de los celos que sentía. No entendía porque ella podía disfrutar todo el día mientras yo me tenía que someter a un entrenamiento que cada vez se volvía más duro.Por el contrario, mi hermana mayor se cada vez se hacía más fuerte y su miraba más fría a excepción de cuando estaba conmigo, que seguía siendo la misma. Se acabó volviendo mi único apoyo, había pasado por lo mismo que yo así que entendía perfectamente como me sentía, lo duro que era ser golpeado durante los entrenos mientras nuestro padre se limitaba a mirar y animar a nuestro entrenador a que fuera más duro y eso que yo no había vivido lo peor.Pocos días después de cumplir los 12 años, fue mi hermana la encargada de sacarme de casa de noche, me llevo a una casa de empeños que servía de tapadera para la venta ilegal de drogas donde me entregaron un pequeño paquete que debía entregar en un campamento de mendigos que no estaba demasiado lejos.Las cosas no salieron como deberían y un grupo de mendigos me asaltaron para robarme el paquete, a pesar de defenderme lo mejor que pude solo era un niño y ellos eran más. Estaba en el suelo hecho bola recibiendo patadas cuando mi hermana con la espada dentro de la funda derrotó a todos sin casi esfuerzo.Me había salvado, y gracias a su intervención pude entregar el paquete sin mayor problema, la paliza que había recibido me había dejado lleno de moratones y me dolía todo el cuerpo. Pero lo peor vino al día siguiente, cuando se enteró mi padre considero que la intervención de mi hermana iba en contra de mi entrenamiento y que no había peligro real de muerte.Nos convocó a los dos en su despacho y tras regañarnos por nuestra lamentable actuación, obligó a mi hermana a quitarse la parte de arriba de la ropa dejando su espalda completamente descubierta, la ató de las muñecas y la suspendió del suelo haciendo que solo se pudiera mantener de puntillas.De un armario saco un shinai y la golpeó con fuerza sobre las marcas que ya existían en su espalda, luego me lo entrego y bajo amenazas me obligó a golpearla con todas mis fuerzas. No puede evitar romper en lágrimas cuando las primeras gotas de sangre empezaron a recoger su espalda, sin embargo, ella en ningún momento mostró ningún ápice de dolor.Ese día algo cambio en mí, siempre había pensado que mi padre era estricto con nosotros por nuestro bien, pero ese día vi la realidad, era cruel y solo éramos herramientas que mejorar y moldear a su gusto.Esa fue la última vez que trabaje con mi hermana, después de ese suceso cada vez que me necesitaban acudía una persona distinta. Los trabajos eran diversos, entregar mercancías, robar, seguir a alguien o labores de vigilancia.Nunca nadie más intervino en mi ayuda, si algo salía mal me las tenía que ventilar solo. Las pocas veces que me salvaron era porque me herían de gravedad y mi vida corría peligro real, por supuesto cada una de esas veces en cuanto me hube recuperado un poco, mi padre me castigaba severamente por deshonrar le.Durante el siguiente año me uní más a mi hermana, compartíamos este sufrimiento y el deseo de ser mayores para obtener puestos importantes e incluso heredar el puesto de nuestro padre y evitar así las palizas continuas. Cada vez que uno estaba herido el otro le curaba y después de los castigos nos encargábamos de soltarnos y salir de allí antes que un cualquiera lo hiciera sin miramientos.Cuando mi hermana mayor cumplió la mayoría de edad y su lobo se mostró como Alpha puro, como era costumbre le entregaron una espada personalizada en una bonita ceremonia con distintos líderes de distintas ramas de los yakuza. Para mi sorpresa no solo no la nombraron heredera si no tampoco le otorgaron ningún rango de responsabilidad recordándole que sería yo el heredero y el primero en tener un cargo de poder ya que era el primer varón. Este suceso hizo que algo cambiará en ella, pero mi joven edad me impidió darme cuenta.Según pasaban los años, los trabajos iban subiendo de intensidad y peligrosidad. Con algo más de 15 años ya había participado en palizas, tortura e incluso asesinatos. Por otro lado, mi padre me hacía participe de sus castigos, golpear con un shikai o una katana de madera maciza estaban entre los más habituales, pero también había sujetado manos mientras mi padre las cortaba a ladrones, cortado lenguas de supuestos chivatos y mutilados miembros viriles a subordinados por ser descubiertos teniendo relaciones con otros hombres.Ya no sentía aprecio por la vida humana, entendía que era frágil y que cualquier error podía terminar con ella. A estas alturas la relación con mi familia era complicada, con mi madre y mi hermana mediana ajenas al mundo en el que vivíamos era distante, no entendían como era nuestra vida y el precio real de los lujos que ellas disfrutaban sin coste, no podía estar más equivocado en ese momento no sabía que todos acabamos pagando el precio de una manera o de otra.Con mi padre la relación era más bien de subordinado, le obedecía y le respetaba, pero más bien por temor que por quererle. La única que seguía igual que siempre era mi hermana, seguíamos ayudándonos el uno al otro incluso me recomendaba con quién hablar o con quien juntarme para ir aumentando mi reputación con el resto de las ramas.Con 16 ya hacía trabajos de cualquier tipo solo y siempre que me movía por los bajos fondos de la ciudad iba armado con una katana y un revólver Magnum de 44m que me había regalado mi hermana, lo segundo lo llevaba más por amenazar que para usarlo.Como la policía solo se acercaba a esas zonas a cobrar o pedirnos algún cabeza de turco cuando nuestras actividades llamaban demasiado la atención, la libertad de la que gozábamos era absoluta. Las noches que no trabajaba disfrutaba de esas comodidades y gracias al entrenamiento tenía un físico ejemplar con lo que nunca me faltaba compañía femenina.Una noche estaba bailando en un local clandestino con alguna copa de más, como era habitual pasaba de una pareja de baile a otra aprovechando los momentos de más oscuridad para intimar, era habitual que acabará con una chica en algún hotel de mala muerte o en la trastienda del propio local si lo regentaba mi familia.Esa noche me desperté en un hotel y a mi lado había un chico, me costaba recordar lo que había pasado, pero estaba claro que habíamos tenido algo más que una conversación amistosa. Estábamos los dos desnudos, había un par de condones usados y ni rastro de presencia femenina.No espere a que se despertara, mi instinto era acabar con su vida y evitar que se supiera mi gran error, pero al no saber quién era preferí no hacerlo y esperar que el tampoco supiera quién era yo. Huy de allí y soborne generosamente al encargado del hotel para que nadie fuera entrar en esa habitación en todo el día siguiente así nadie se lo encontraría allí durmiendo, por el resto solo deseaba que nadie nos hubiera visto entrar y menos lo que supieran lo sucedido dentro.Ese suceso despertó algo en mí, sabía que estaba mal y yo había castigado a gente por lo mismo, pero por mucho que quisiera no podía callar ese sentimiento que más grande se hacía cuanto más intentaba reprimirlo.Disfrutaba mucho con las chicas, pero mi cuerpo me pedía más, necesitaba volver a probar con un hombre y esta vez procurar recordar lo que sucediera.Estos impulsos me llevaron a empezar a jugar poco a poco con algunos hombres siempre con una discreción ejemplar, primero solo eran roces, luego algún beso y al final me daba igual acabar la noche con un hombre o una mujer me atraían ambos por igual.Al cumplir los 18, como ya pasó con mi hermana me regalaron una katana personalizada y como era de esperar me nombraron oficialmente heredero de mi padre convirtiéndome en su mano derecha.Esto cambia radicalmente mi vida, ya no tenía que hacer trabajos menores y ahora tenía autoridad sobre gran parte de la organización. Por supuesto todo esto iba a acompañado de nuevas obligaciones que se parecían más a las de un empresario que a otra cosa, por suerte iba a acompañado con un aumento sustancial de mis ingresos.Por supuesto saque a mi hermana de las calles poniéndola bajo mi mando directo, así no le podrían poner una mano encima sin pasar primero por mí, era lo mínimo que podía hacer por ella. A mi padre no le hizo mucha gracia, pero no se pudo oponer ya que tenía todo mi derecho y era una elección lógica.Tarde unos meses en acostumbrarme a mis nuevas funciones había pasado de ser el que hacía el trabajo sucio mientras su superior miraba desde el coche, a ser el que miraba desde su despacho como un subordinado vigilaba al resto desde un coche.Aun así, esto no me impedía marcharme las manos cuando hacía falta, y seguir haciendo trabajos en el terreno para no perder el vínculo con lo que hace poco habían sido mis compañeros, no quería ser como mi padre y que solo me respetarán por miedo.Otro problema que tenía el ascenso era que termino con mi vida nocturna, no podía seguir de fiesta en esos antros estando con uno o con otro ahora tenía un estatus que tenía que mantener.Eso no me impedía seguir disfrutando de mi cuerpo, además de alguna forma tenía que pasar el celo. Solo que ahora era más selecto y elegía a mis acompañantes en locales con mejor reputación.Por supuesto seguí también acostándome con hombres, la mayoría pagados para así evitar que se pudieran ir de la lengua y siempre alejado de las miradas indiscreta.Todo se volvió más fácil un par de años después cuando me compré mi primer edificio, elegí personalmente a las personas que se mudarían y se encargarían de mi seguridad de esta forma me evitaría que hubiera alguien que le estuviera pasando información a mi padre.Mi hermana también se fue de la casa familiar, pero rechazo mi invitación prefiriendo mantener su propia casa en otro barrio pijo de la ciudad, en aquel momento pensé que solo lo hacía para tener su intimidad.Empecé a mantener una relación íntima con mi guardaespaldas y mi secretaria, quién mejor que ellos para mantener el secreto tenían tanto que perder como yo. Para no levantar sospechas filtre yo mismos rumores sobre que me acostaba con mi secretaria lo que a mi padre le parecería de lo mejor.Las cosas en mi casa eran tan cómodas que fui descuidado y mi hermana casi nos pilla a mi guardaespaldas y a mí en la cama, por suerte lo único que alcanzó a ver fue a mí en la cama y mi guardaespaldas saliendo de mi casa a toda prisa. En aquel momento pensé que no pasaba nada, no había visto nada que le indicara realmente lo que estaba pasando y además era mi hermana, seguro que, aunque lo descubriera me guardaría el secreto.No podía estar más equivocado, una noche en la que estaba haciendo un trio con mi secretaria y mi guardaespaldas, ella se fue al baño con la excusa de que necesitaba un momento y yo me quedé jugando con él como tantas otras veces. En ese momento interrumpieron en mi habitación de una patada mi padre, junto a mi hermana la cual tenía una mirada de triunfo y odio que jamás le había visto y abrazada a ella mientras lloraba mi secretaria perfectamente vestida y peinada.Esa misma noche, tras dejarme inconsciente de un golpe me llevo a la casa familiar, a su despacho donde tantas veces habíamos torturado a otros, pero está vez era yo el que estaba colgado del techo otra vez y mi guardaespaldas atado a una mesa. Mi hermana le estaba cortando su miembro lentamente como si de una salchicha se tratara ignorando cualquier súplica de clemencia por parte del hombre el cual estaba descompuesto. Ella seguía teniendo esa mirada de triunfo, en ese momento lo entendí me había traicionado y vendido a mi padre para ocupar mi puesto.Mi padre y mi hermana me dieron la mayor paliza que me había dado en mi vida, perdí la noción del tiempo. Se iban volviendo y me seguían pegando, cualquier parte del cuerpo era digna de ser golpeada o cortada con cualquier objeto que desearan, a excepción de la cara donde solo se limitaron a golpearme con las manos para dejar las menores marcas posibles.Me desperté en un hospital privado, había estado en coma durante una semana, dos hombres me vigilaban a pesar de no poder moverme y no haber una zona de mi cuerpo que no estuviera vendada. Aun así, respire aliviado, no me habían matado, ni mutilado, es más no me habían roto ningún hueso importante, varias costillas, la mandíbula desencajada y el tabique de la nariz todos huesos que una vez recuperados no me deberían dejar secuelas graves ni evitarme trabajar. Los hijos de puta sabían cómo torturar a alguien sin matarlo.Cuando me dieron el alta en el hospital me llevaron a la casa familiar para que acabará de recuperarme. Mi hermana no paraba de recordarme como había vencido, como había torturado hasta la muerte a mi guardaespaldas que pronto mi padre me ejecutaría públicamente y la nombraría a ella su sucesora.
Mi padre no espero a que acabará de recuperarme del todo para darme unas cuantas palizas más mientras me enseñaba fotos de hombres desnudos o directamente pornografía homosexual, según él era la única forma de que aprendiera y cierra el daño que le había hecho.
Ya había asumido mi destino, pero mi hermana se había equivocado, mi padre no me mato si no que se encargó de matar a mi secretaria que había sido la que había informado de todo a mi hermana y la única testigo viva de lo sucedido. Tras eso me asignó un nuevo guardaespaldas que aparte de protegerme se encargaría de informarle si volvía a descarriar.Por último, ordeno a mi hermana mantenerlo todo en secreto, de esta forma yo seguiría siendo su sucesor y no se mancharía la reputación de mi padre.Cuando por fin me dejó volver a vivir por mi cuenta, me enviaba constantemente al extranjero parecía que aún con todo lo sucedido le repugnaba tenerme cerca. Siempre había alguna escusa, una compra que no llegaba, un rival que había huido o cualquier cosa que se le ocurriera.Lo último fue enviarme a Seúl a intentar montar una extensión de la mafia, y si aumentar nuestros negocios en corea.

Curiosities


  • Después de los sucedido reniega completamente de los hombres.

  • Es amigable pero desconfía completamente de la gente.

  • La vida humana no le importa lo mas mínimo no moverá un dedo si no es para beneficio propio.

Home


En el distrito de Samseong-dong un discreto edificio residencial de 22 plantas, la parte trasera está rodeada de un pequeño jardín bordeado por muros recubiertos de setos.Una pequeña rotonda se usa como entrada dando acceso a una amplia rampa del garaje comunitario y la entrada principal del edificio custodiada por un portero japonés.Los pisos inferiores solo viven los miembros de la organización que emigraron desde Japon con el, la zona está preparada con una pequeña lavandería de autoservicio por planta y varios gimnasios repartidos por las distintas plantas.A partir de la planta número 16 no vive nadie a excepción de Taki (su mano derecha) que vive en una de las casas más grandes en la planta 19 y es el único autorizado a usar las instalaciones de arriba.En la planta 20 está compuesto por un gimnasio completamente equipado, con una zona de tatami con espejos gigantes y utensilios para practicar artes marciales.Los dos pisos restantes son la propia casa de Maeda cuyo acceso está en la planta 21 al rellano se puede llegar por ascensor o por las escaleras.Según accedes al interior encontramos un recibidor que tienen un zapatero blanco al lado derecho con 4 juegos de zapatillas de andar por casa de un solo y capacidad para 6. Justo enfrente un segundo zapatero del mismo color que contine los distintos zapatos del propietario.Un pequeños escalón marca delimita el recibidor con azulejos del resto de la casa cuyo suelo es de madera, da paso al salón con un televisor de 50" con dos sofas, detrás de la televisión un enorme ventanal que cubre la mayoría de la pared permite ver el río Han.En uno de los lados distintas vitrinas con una colección de cuchillos, dagas y otras armas blancas de hoja corta. Justo encima en la pared cuelgan una colección de katanas y otro tipos de espadas características de películas completando así su colección.Desde este se puede acceder a 4 habitaciones. Desde la entrada, la primera lleva a un pequeño baño con un plato de ducha con hidromasaje, un inodoro y un lavamanos con espejo.La siguiente lleva a una amplia cocina con una isla con los fogones en medio pudiendo esconderse debajo de una tabla para dejarla lisa cual mesa, está completamente equipado aunque todo tiene aspecto de nuevo de no haberse usado nunca. Otra puerta comunicaba con la gran despensa llena de estanterías y un gran congelador todo vacío y sin uso.Otra puerta lleva una habitación cuyas paredes están recubiertas de estanterías llenas de libros, una gran alfombra subris el centro juntos a dos cómodos sillones conjuntados con unas mesillas que tenía una lámpara de lectura.La última daba al despacho compuesto por un gran escritorio que tenis el ordenador y varios cajones, una cómoda silla de cuero negra y varios archivadores. Como decoración principal justo enfrente de la mesa una había armadura samurai clásica sujetando una lanza, varios cuadros de paisajes de Japón y una unica foto familiar donde se veia toda la familia a excepción de la hermana mayor a la que habian recortado el rostro.Volviendo al salón, en una esquina había unas escaleras de caracol que permitían subir a la siguiente planta donde se encontraban 3 habitaciones, 2 de ellas a los lados con camas de matrimonio, armarios empotrados, una mesilla a casa lado de la cama y un baño.
La central era la más grande y pertenecía a Maeda, la cama tamaño kingsize dos mesillas con lampara y despertador, un vestidor con varios armarios empotrados, mas de la mitad vacios. Un gran baño compuesto por una bañera doble con hidromasaje y aparte un plato de ducha con choros desde las paredes, una encimera de mármol con dos lavamanos y un espejo largo que reflejaba la totalidad del baño.
Lo ultimo se esa planta era una pequeña terrada que se podía acceder desde cualquiera de las 3 habitaciones y permitía una vista privilegiada del río y de gran parte de la ciudad.